Los pitufos, una representación solapada de la geopolítica belga

Todos en algún momento pensamos que Los pitufos eran un ingenio más de las fábulas gringas de los ochentas, como los hermanos mayores de Los snorkels, nada más alejado de la realidad. Los suspiritos azules eran belgas y su trasfondo va más allá de las intenciones de Gargamel de convertirlos en oro.

Su creador Peyo -Pierre Culliford-, era un artista belga quién dibujó, en 1958, sus primeras apariciones en una tira cómica propia llamada Johan y Perlouit que no son otros más que los a veces inquilinos Juan y Guillermín en la serie animada de Los pitufos de Hanna-Barbera.

Johan & Pirlouit (Juan & Guillermín)

La palabra pitufo es un invento catalán que surge de la necesidad de españolizar el nombre schtruompfs original en francés. Cuando Les schtruompfs llega a publicarse en español en 1969, se le acomoda la palabra Pitufo basándose en el personaje folclórico catalán de Patufet, un niño muy pequeño que canta una canción al caminar para no ser aplastado en la calle, curiosamente Patufet utiliza un gorro rojo muy similar al de los pitufos, este gorro es el conocido gorro frígio.

En Patufet, revista infantil española inspirada en el personaje folclórico

El gorro frigio es el primer índice que nos habla de la dimensión política de los pitufos, obviamente una influencia nacida en el caldo de intercambios culturales que se cuece en Europa desde siempre. El gorro frigio es una figura de libertad per sé desde el siglo XIX. Fue usado como emblema de libertad de las revoluciones francesa y estadounidense; inclusive hoy en día Marianne, la representación de la república francesa, lleva un gorro frigio.

Busto de Marianne, representación de femenina de Francia

No solo en Europa esta tradición se hace presente, sino en Latinoamérica pues a partir de su simbolismo, el gorro frigio se ha introducido en la heráldica y numismática de muchos países como Argentina, Haití, El Salvador, Bolívia, México, Cuba y por supuesto que estuvo presente en la historia nacional de Costa Rica en su escudo de 1823 como parte de las Provincias Unidas del Centro de América.

Escudo de Las Provincias Unidas del Centro de América

Se nota el discurso inherente de libertad y pensamiento político de los pitufos. El Gran Pitufo -Papá pitufo- era el cabecilla y utilizaba el gorro frigio color rojo.  Es fácil pensar que papá pitufo representa al comunismo. El discurso político es claro, los patufets son comunistas, no tienen propiedad privada, no usan el dinero. Esto puede sonarle durísimo a los fieles seguidores de los inocentes Pitufos, pero los ejemplos son muchos, solo hay que recordar que los servicios se proveen por igual sin distinción y estos no tienen rangos -excepto Papá pitufo-, todos los pitufos visten igual y ninguno es mejor que el otro aunque sus aportes sean disímiles en la sociedad. El título Pitufo (pitufo genio, pitufo carpintero) es similar al título camarada que se utiliza comúnmente en la jerga comunista, es una manera de estandarizar el trato entre la clase trabajadora y política, un trato igualitario.
Los pitufos no tienen religión, son ateos que es otro síntoma del comunismo marxista; los pitufos no tenían deidades sino una relación sana con la naturaleza.

En tanto los pitufos son comunistas, no queda más que pensar que su antagonista por excelencia es la representación del capitalismo. Gárgamel  es un avaro que quiere dos cosas: comer pitufos y utilizarlos como la piedra filosofal, convirtiéndolos en oro. El capitalismo siempre ha querido eliminar por las buenas o malas al comunismo; y por supuesto el afán de amasar riqueza del capitalismo -los pitufos hechos oro- por encima de la colectividad del comunismo -la aldea de los pitufos-. Azrael vendría a ser una representación de la clase media y baja ya que es oprimido por el capital.

Una interpretación muy interesante de los Smurflings -Sasette, Natural, Travieso y Tristón – es que estos representan la juventud rusa durante el Glásnost y la Perestroika, reformas culturales, políticas y económicas de Mijaíl Gorbachov durante los ochentas. Los pitufines no cumplen el estándar pitufo, sino que son rebeldes en sus vestimentas y maneras . La coyuntura acá surge en que estos aparecen en la quinta temporada de la fábula de los pitufos -1985- al igual que el inicio de las nuevas políticas rusas -mitad de los ochentas-.

Los pitufines (The Smurflings)

Ante todo la tesis de los pitufos comunistas elimina la participación de la religión en la conformación histórica de los pitufos, pero no hay que olvidar que las pitufas –Pitufina y Sasette– surgieron de la arcilla, fabricadas por Gargamel una y por los smurflings la otra, justamente igual que  Eva, creada de la costilla del hombre. Sin duda muy curioso, pero tampoco es indudable que las narraciones bíblicas han inspirado millones de cuentos a través de la historia.

La creación de los pitufos se enmarca en el conflicto entre Valonia y Flandes, las dos regiones de influencia lingüística en Bélgica; entre los cincuentas y los sesentas las regiones representaban los dos polos ideológicos del mundo, Valonia -francófono- era la casa del partido comunista y Flandes – neerlandófono- con el partido popular democrático, la guerra fría en casa. La tercera región surgida de este conflicto es Bruselas, sitio de tolerancia lingüística y capital de facto belga; Peyo es originario de Bruselas.

En amarillo Flandes, en rojo Valonia. Bruselas se representa en naranja como zona de toelerancia y capital de facto.

La creación de Los pìtufos se da cuando las tenciones lingüísticas de Bélgica eran pan de cada día, la conocida Taalstrijd, o guerra de las lenguas. En 1963 Bélgica se ordenó por municipios lingüísticos -la población lingüística dominante definía la pertinencia política de la localidad- ; estas tendencias del habla se reflejan en el universo pitufo y precisamente dan vida a una faceta tan interesante de los pitufos, el desacuerdo del habla pitufa.
En español los pitufos agregaban algún prefijo a las palabras y las pitufaban, el ejemplo clásico es pitufresas. Esta faceta tan pitufa en inglés es todavía más pitufante, ya que los smurfs sustituyen un verbo, sustantivo o adjetivo con la palabra smurf de manera aparentemente aleatoria, haciendo de un intercambio de significados muy difícil de comprender.

Así por ejemplo, los pitufos podrían decir: “Estoy pitufando hacia el pitufo” -Estoy caminando hacia el bosque- y según su entonación todos los demás pitufos están en capacidad de entender esta declaración, mientras los humanos, tanto dentro como fuera de la serie no son capaces de hacerlo directamente sino por el contexto. En la versión en español nos quedamos con una simplificación muy somera de este particularidad que le resta singularidad a los suspiritos azules.


Parodia de Family Guy del lenguaje pitufo

En ese sentido, una de las anécdotas que giran en torno a la pertinencia de los pitufos al ámbito político y cultural de Bélgica es que en cierta historia publicada de Los Pitufos llamada Schtroumpf vert et vert schtroumpf, esta revelan que la aldea de los pitufos está dividida en norte y sur; esto como parodia a la mencionada Taalstrijd, un reflejo de la condición belga.
La diferencia entre el norte y sur pitufo radica en que los norteños usan la palabra smurf como un sustantivo mientras los otros como un adjetivo. Así el conflicto se da cuando Pitufo Mecánico (sureño) le pide de regreso a un pitufo norteño su “abridor de pitufas” y este no lo hace argumentando que la manera correcta de llamarlo es “pitufador de botellas”. Las tenciones de esta tira cómica continúan, y Papá Pitufo hace el papel de Bruselas, siendo zona de tolerancia y de dialogo que no fructifica al final.

Schtroumpf vert et vert schtroumpf

Este chispazo del idioma pitufo surge un día en que Peyo comía con su amigo, y este le pide la sal, pero no recuerda el nombre y usa la palabra schtroumpf, en ese momento su amigo –André Franquin– le dice algo así como: “Aquí está la pitufa, cuando termines de pitufarla, pituféala de vuelta”; es así como nació el lenguaje pitufo mientras los amigos pasaron el resto de la tarde hablando en pitufo.

Creo, en vísperas de que la película de Los pitufos se estrene en cine y hagan su aparición sintética en 3D estereoscópico, que toda esta dimensión política y cultural de los pitufos desaparecerá merced a un trato sumamente superficial de los personajes y la hollywoodización de estos. Si esto tan terrible le ha sucedido a series como Meteroro y Dragon Ball entre otras pues es indudable que los pitufos no podrán salvarse tampoco y terminarán pitufando de un modo pitufezco sin una pitufa posibilidad de ser pitufos pitufantes.

12 thoughts on “Los pitufos, una representación solapada de la geopolítica belga

  1. Hermano, hasta hoy leo su último ensayo en su blog, realmente me parece un análisis diferente, con una perspectiva que realza lo que realmente esta detrás de una producción y nos hace ver como la “holywoodización” de algunas producciones simplifica el contenido, la historia y la trascendencia de la misma. Excelente.

  2. Muy buen articulo y muy interesante, gran bofetada a los que hicieron esa pelicula, que es una decepción total, es bueno saber que tras una serie animada de nuestra infancia hay una estructura de tal magnitud.

    1. Gracias Mayahuel. Yo pienso al igual que vos que es lamentable ver como algunos de los logros animados de la infancia de muchos de nosotros sean desvirtuados poco a poco por el cine de hollywood que descarta el trasfondo en beneficio del lucro económico; es evidente que producir para un público sumamente abierto es un tanto nocivo.

  3. Hay gente que no tiene que hacer y se inventa cada cosa. Los pitufos son COMINISTAS Y ATEOS. Solo falta que digan que son satanicos y sus nombres son tomados de la demonologia al reves y que tiene orgias con pitufina. No dudo que alguna de las conviciones personales del autor se hayan colado por ahi. Busquen que hacer y dejen de joder a la gente que si trabaja y tiene talento.

    1. Alex, entiendo que el grueso del artículo sea un tanto pesado y que no sea fácil de digerir la propuesta de la trama comunista que existe en los pitufos; nunca ha sido aceptado públicamente. Incluso el hijo de Peyo ha afirmado que su padre no tuvo la intención de retratar el comunismo (o algunas características) en los pitufos, pero es plausible extraer congruencias entre sus modos y los del comunismo. Los pitufos son comunistas en su manera de organización política, económica y social y son ateos en tanto no tenían deidad comprobada, sino un profundo respeto por la naturaleza. Definitivamente no son satánicos y raramente tenían sexo, debido a que las dos pitufas (Pitufina y Sasette) fueron creadas artíficialmente (escapa a esta lógica abuela pitufo de la cuál no se nombra su origen). Te agradezco la lectura, se que es pesada.

  4. Muy interesante como algo tan “inocente” como una serie animada de personajes azules esconde, por llamarlo de alguna manera, un transfondo político que a muchos, me incluyo de primero en la lista, jamás se nos hubiese ocurrido que tenía algo que ver con ellos

    1. Así es Alejandro. De igual modo cuando lo pasaban en Costa Rica en los tardíos ochentas uno no tenía jamás manera de saber la relación que se establecía con la política del momento. Creo que es algo que la retrospectiva permite con mayor sencillez una vez que el tiempo ha pasado. Gracias por el tiempo.

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